Este año será muy especial, por el solo hecho de que llegara una personita muy especial para mi vida. En febrero seré mamá y esto es la mayor de las bendiciones. No espero ser la madre perfecta, si no una buena madre para mi hijo Nicolás que le queda un mes y medio para que nasca...
Estoy tan ansiosa, quiero conocerlo, abrazarlo, besarlo, tenerlo en mis brazos y no dejarlo nunca, es mi felicidad y quiero tenerlo siempre.
Esta experiencia es maravillosa. El sentirlo dentro de mi, sentir sus pataditas, el verlo cada ves que voy a los controles y escuchar su corazoncito, que late tan lindo.
Es algo cortito pero maravilloso lo que cuento, y gracias le doy a Dios por darme esta oportunidad de ser madre.